Yo no tengo pacientes, ni clientes, yo me junto y trabajo codo con codo con buscadores/as, viajeros/as….

Cada día que pasa me doy más cuenta de lo que realmente muchos de los seres humanos necesitamos (esto es un atrevimiento) pero soy una descarada así que ahí va mi experiencia y en consecuencia mi reflexión.

Lo que decía, la lista de algunas de las necesidades: buscar nuestra propia esencia, nuestra genuidad, lo auténtico, desentumecernos, dejar de sufrir, cuestionar y despertar, por ejemplo, ¿pero qué pasa? Que no nos enseñaron a mirarnos, nos educaron a mirar fuera de nosotros como si ahí fuera fuésemos a encontrar algo interesante…

Yo pasé tiempo visitando psicólogos, psiquiatras y demás profesionales de la salud “mental”, y realmente no tengo nada que decir en contra, si que tengo que decir que lo que necesitaba estaba más cerca de lo que pensaba, ¿que pasaba? Que con las pastillas para la depresión, los ansiolíticos, o fármacos varios, hablando de mi infancia, hermanos, el novio que me dejó y un largo discurso sobre los demás, lo que menos presente estaba en mí, era la consciencia y claro, ¿así cómo iba a saber que buscaba? ¿que me pasaba? ¿De donde venia mi frustración alias sufrimiento? Nadie me preguntó qué necesitaba, cómo o qué me sentía.

Esto no se pregunta, pues no tenía derecho a quejarme. Si tienes un buen físico, eso sí matandote en el gimnasio, a dietas y sobre todo sin saltarse ni un solo día de entreno o dieta, si no estás jodido/a, pues te vendrá un pensamiento recurrente y aniquilador que te dirá durante horas, días o meses, «eres una inconsciente, gorda y poco disciplinada, has estropeado el día de hoy, así que todo lo que comas se te irá a la barriga», y así a modo de maldición un día, otro y otro vas sumando esfuerzos, expectativas, normas, exigencias y mucho más a tú super maravillosa vida.

Porque además del físico, tienes un buen sueldo, un sueldo que recibes cada mes después de 50 horas semanales (lo de las 40h no es cierto) que te ganas a base de madrugones o noches en vela y gracias a mamá, papá o personas que te quieren mucho y te dan maravillosos consejos, quédate en este puesto de trabajo que aquí lo tienes seguro para toda la vida y oye, más vale malo conocido, que bueno por conocer, jódete… frase lapidaria dónde las haya.

Osea que ya no hay nada más en la vida que experimentar, que aunque tu jefe te escupa, tu compañera sea una trepa y te comas una hora y media de tráfico para llegar a lo «malo, pero ya conocido», la vida «es así» y si no fijate en tu primo, o en el vecino o la dependienta de la tienda de abajo, como tú, madrugan, trabajan 50 horas, van justos de pasta… Pero oye, cada mes pagan las facturas, que eso te da una súper calidad de vida maravillosa. Trabaja, paga las facturas y sobre todo que te quede algo para ahorrar, no vaya a ser que con tu suerte se te estropee el coche… bonita no te quejes, que bien felices se les ve a estos!! y claro con semejantes reflexiones no seré yo la que se queje de nuevo, que lo mismo me «engordo o me despiden del trabajo» mejor me callo, total mañana toca psicólogo y si me caen algunas pastis mejor, no pienso, no siento, no nada.

Y sigo con esta vida tan bonita para un anuncio Navideño o incluso porqué no, un peli de Walt Disney, porque no te olvides de la pareja, ¿donde vas a encontrar a alguien que te aguante? Que ya sabemos todos, (me debe conocer todoooo el mundo entero) que eres muy insatisfecha, que te aburres muy pronto y que eres muy exigente, este chico te quiere, y mira que trabajor y limpio… Aguanta que como éste ya no los hay (también conocen a tooodos los hombres que habitan este mundo), te lo digo yo que de esto sé bastante. Y esto seguro te lo dice alguien que pone a parir al marido/mujer a todas horas, dejaron de tener relaciones sexuales, por aquello de que estamos cansados, (las 50 h de curro hacen mella) y por que con el tiempo lo bonito es el cariño, así que mejor no nos tocamos, no vaya a ser que se muera el cariño y vuelva el deseo o la pasión, o peor aún, el placer sexual.

Podría seguir contando la cantidad de motivos que tenía para no quejarme, pero creo es suficiente. Y fué suficiente para darme cuenta de ¿que pasaba con mis sentimientos? ¿mis emociones y sensaciones?, (cuando no estaba perturbada, enajenada, haciendo 800 flexiones o delante de un plato de acelgas) pues pasaba que me sentía cada vez más dañada, que me dolía, como dolía… esa sensación de estar muerta, cada vez más presente y dolorosa.

Señoras y señores, empecé a viajar, pero no a Bali, a Cancún o New York, que también mola. El viaje era a mi interior, a mi parte intima, empecé a buscar, buscarme, cada día descubría algo nuevo en mí, cada día me daba cuenta de que necesitaba, cada día ese respeto a mí persona era mayor, aprendía a atenderme, a mimarme, a no castigarme, a mirarme con compasión, dejé de mandarle maldiciones a mi maravilloso cuerpo, cuestionaba las cosas, y ¿por qué no?

Dejé de tener miedo, un miedo que me limitaba y me despegaba de poder experimentar la vida, vivenciar nuevos proyectos, nuevas ciudades, nuevas personitas… no fue y no es fácil tanto viaje al interior, me llegue a atragantar, todavía hoy día me atraganto… pero consciente, serena y con mucha curiosidad de seguir conociendome, sin querer escapar de lo que me causa en muchas ocasiones malestar.

George Bernard Shaw, dijo “La libertad conlleva responsabilidad. Por eso a la mayoría de las personas les aterroriza”.

Y todo este rollo viene porque cuando estoy en las sesiones individuales o grupales con esos buscadores, viajeros, me doy cuenta de para qué me dedico a esto, y es para seguir buscando. Me apasiona acompañar y descubrirnos en muchas ocasiones juntos, no dejo de aprender de mí y de ellos, pues en esos viajes nos contamos tanto que sanamos más.

Acabaré con una de las respuestas de una de las viajeras que al final de su sesión me compartió, le pregunté ¿cómo te sientes? Y dijo, en blanco, como un lienzo en blanco, dispuesta a reescribir,………… casi me desmayo del amor que sentí ante tanta valentía y generosidad.
Y hasta aquí.

P.D sobre todo que no me olvide, hago deporte, me alimento muchísimo mejor que hace 5 años atrás, me arriesgo a conocer lo “no” conocido y soltar lo que es malo para mí, aunque lo conozca, y ya no trabajo,… me dedico a viajar, a veces sin salir de casa, a veces sola, a veces con alguien, a veces con muchos…

Espabila que en este viaje no necesitas equipaje de mano, ¡lo llevas todo encima!

Elena Reina

Pin It on Pinterest